Evaluación de ofertas
Es la etapa en que la comisión revisa las ofertas admisibles y les asigna puntaje según los criterios publicados en las bases. De ahí sale el orden que define quién gana.
Se hace en dos pasos. Primero admisibilidad: quién cumple los requisitos formales y las especificaciones excluyentes. Las ofertas que no pasan quedan fuera y ya no se evalúan.
Después el puntaje. Cada criterio tiene su peso y su forma de calcularse, y todo eso estaba publicado antes de recibir ofertas. La comisión no puede inventar criterios nuevos ni cambiar los pesos.
El resultado queda en un informe de evaluación con el detalle de cada oferente en cada criterio. Ese cuadro se publica junto con la adjudicación y es información pública.
Durante la evaluación el organismo puede pedir aclaraciones o documentos que faltaban, siempre que no alteren la oferta. Se puede completar un certificado; no se puede cambiar el precio.
Qué significa si tú vendes
El cuadro comparativo es gratis y es la mejor escuela que hay. Cuando pierdas, léelo: te dice si fue por precio, por un criterio en blanco o por algo que no podías cumplir.
Si te piden una aclaración, responde rápido y exactamente lo que preguntan. Es una oportunidad de arreglar algo, no de mejorar la oferta.
Perder por poco margen en un criterio que sí podías cumplir es la señal más clara de dónde mejorar para la próxima.
El error típico
No revisar el resultado cuando pierdes. Ahí está escrito exactamente por qué, y es la única forma de que la siguiente oferta sea mejor.
Puedes ver contra quién competiste, por cuánto ganó el adjudicado y qué diferencia hubo con tu oferta.
Ver el resultadoSe parte con el plan gratis.