Multas y sanciones
Son las consecuencias de incumplir un contrato público: descuentos sobre lo facturado, cobro de la garantía, término anticipado y, en los casos graves, quedar inhabilitado para contratar con el Estado.
Las multas están en las bases y suelen ser por atraso: un porcentaje del valor por cada día hábil de retraso, con un tope. También las hay por entregar algo distinto a lo ofertado o por incumplir condiciones del servicio.
Se descuentan de lo que te van a pagar, o se cobran de la garantía de fiel cumplimiento si el descuento no alcanza.
En incumplimientos graves el organismo puede terminar el contrato anticipadamente, cobrar la garantía completa y dejar constancia en el registro. Esa constancia es pública.
Y ahí está el costo mayor, que no es el dinero: un historial con incumplimientos pesa en las evaluaciones futuras de todos los organismos, no sólo del que te sancionó.
Qué significa si tú vendes
Antes de ofertar, lee las multas y calcula el peor escenario. Un plazo apretado con multa diaria alta puede convertir un buen negocio en pérdida.
Si vas a atrasarte, avisa antes y por escrito. Muchas bases permiten justificar atrasos por causas no imputables, pero sólo si se informan a tiempo.
El historial vale más que cualquier contrato individual. Cumplir un contrato chico bien vale más que ganar uno grande y quedar mal.
El error típico
Comprometer plazos optimistas para ganar puntaje. El plazo ofertado es exigible, y las multas se calculan sobre él, no sobre lo que era razonable.
Lici te dice qué multas contempla una licitación y sobre qué se calculan, antes de que comprometas un plazo.
Revisar antes de ofertarSe parte con el plan gratis.